Cicatrices en papel

Hay cicatrices que se aprende a amar, cicatrices que marcan la piel.
Cicatrices que ayer fueron heridas profundas y que hoy son solo son el recuerdo de travesuras pasadas que ya no volveremos a repetir.

Pero hay también cicatrices que amargan el corazón y lo despedazan,
Cicatrices que se convierten en fantasmas anudados en la garganta.
Cicatrices tan profundas que no se borran ni disimulan con el tiempo.
Cicatrices que no están en la piel, sino en el corazón.

Más hoy, me las arranco del alma,
Y de las malditas cicatrices que me dejaste
Solo habrá rastro en este sucio y viejo papel.

Yo soy Mar, bienvenidos a Cibia

Cibia es la isla desierta que albergo en mis entrañas. Una isla en la que coabitan mostruos de alma negra y bondadosas criaturas de corazón inocente. Un paraíso de aguas cristalinas y calmas, azotado fortuitamente por huracanes que llegan sin pedir cita previa.

Un lugar que huele a hogar, a comida recién hecha y a besos de buenas noches; pero en el que los miedos pasean a plena luz del día, y la angustia se hace ermitaña en las gargantas.

Bienvenido a Cibia, ¿Te atreves a entrar?

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Ilustración basada en una obra de Federica Bordoni